12 de septiembre de 2024

Pliego nº 188


Tomando Caminos de Libertad


Se llamaban: Odilia, Margarita, Matilde, pero había muchas otras. Sus comienzos datan de finales del siglo XII y siglo XIII, y otras siguieron su ejemplo tiempo después. Sus orígenes: el norte de Europa… pero según se sabe hubo también después en otros lugares…


¿Su anhelo? Vivir en intimidad con el Trascendente y servir a los más necesitados; por ejemplo, en hospitales. Un cuido desde el amor.


En aquella época, las mujeres, en especial las de una cierta posición social, tenían como opción contraer matrimonio, frecuentemente por decisiones de los padres de los contrayentes para unir patrimonios. O bien entrar en las órdenes monásticas. Lugares de oración, vida comunitaria e importantes focos de cultura de entonces, y que conllevaba en general la clausura.


Pero estas mujeres, conocidas como beguinas, decidieron vivir su única vida de una manera que en aquella época era novedosa y, a la vez, vista por algunos con recelo. Una vida fuera de las estructuras entonces conocidas y viviendo de su trabajo. Usualmente hacían labor manual en la industria textil, otras como copistas de libros; no existía aún la imprenta. Muchas cultivaban y vendían hierbas y plantas medicinales.


Las beguinas eran célibes y lo eran por decisión propia, pero podían libremente dejar el beguinato si lo deseaban y tomar otra opción de vida.




Muchos de sus textos han ido atravesando los siglos hasta hoy. Se trata de poesías, correspondencia y otros escritos en los que plasmaban su experiencia espiritual y reflexión teológica. Algo novedoso en ellas es que escribían en su lengua materna y no en latín, lengua usada en la Edad Media como lengua de enseñanza, de literatura, de ley, etc. Por ejemplo, Hadewijch de Amberes, es la primera mujer de la historia en escribir en lengua flamenca. Dicen que no escribió en latín, aunque lo conocía bien. Como las demás beguinas escribieron en lengua vernácula para ser entendidas por todos. 


Si bien hubo personas que las apoyaron, también hubo quienes las criticaron duramente. No era bien visto en aquel tiempo que mujeres vivieran la vida que llevaban sin un tipo de estructura, sin dependencia de sus padres, maridos u órdenes religiosas. La crítica fue más allá y se les persiguió y presionó para que dejaran la opción de vida que llevaban. Algunas de ellas terminaron su vida en monasterios, siendo en sus nuevos hogares, lo que ya eran: luz para los demás. Margarita Porete, que fue perseguida y obligada a retractarse de sus escritos, resistió en silencio y lo pagó con su vida. 


Hoy se puede visitar algunos de los lugares donde vivieron, en ciudades como Brujas, Lovaina, Ámsterdam. Trece de estos lugares llamados beguinatos han sido declarados patrimonio cultural de la UNESCO. Accediendo por un portón encuentras casitas formando un círculo con un gran jardín en medio. Es un espacio donde se respira paz.


Mujeres valientes, mujeres de una gran libertad interior. Tomando caminos de libertad abrieron caminos para otras muchas… 



María de Jesús Chávez-Camacho Pedraza

Pineda de Mar


Atisbo





Imagen acompañada de un escrito o pensamiento de Dolores Bigourdan (Canarias 1903 - Barcelona 1989) con el fin de ofrecer un espacio de reflexión.


En Clave de ‘Ser’ - El Arte de Saber Escuchar




En Clave de Ser, un montaje radial, elaborado por el Equipo del Espacio Dolores Bigourdan, para ayudar a la meditación y la reflexión.


12 de agosto de 2024

Pliego nº 187


La discreta belleza interior de Leonia Martin


A veces en mis sendas de vida me he cruzado con personas, testigos del amor de Dios, que me han marcado y que han entrado en mi corazón, para quedarse. ¿Les ha pasado a ustedes?


Personas que ya gozan plenamente en la presencia de Aquél que tanto nos ama y que su ejemplo luminoso sigue aportando perlas de sabiduría a los seres humanos de estos tiempos.


Es lo que me sucedido al conocer a Leonia Martin. Su vida, de una discreta belleza interior es menos conocida que la de su hermana pequeña, Teresita del Niño Jesús.



En la familia Martin (los padres: Celia y Luis) llegaron a la edad adulta 5 mujeres de los 9 hijos; la tercera de ellas era Leonia, (3 de junio 1863-17 de junio 1940). Leonia padeció desde pequeña diversos problemas de salud, incluso estuvo en peligro de muerte. Tuvo también problemas de salud siendo adulta. Tenía un carácter que no era fácil… A ello se agregaron dificultades en la escuela… Sin embargo, además de sus papás, había alguien en su familia que la quiso especialmente y que además creía en ella: la hermana de su mamá, Sor María Dositea, religiosa de la Orden de la Visitación. Y decía de Leonia: Es una niña difícil… pero creo valdrá tanto como sus hermanas. Tiene un corazón de oro y si bien su inteligencia es lenta, encuentro que Leonia tiene buen juicio. En sus cartas a su hermana, Celia mencionaba el buen corazón de su hija Leonia. Esta mamá amorosa y trabajadora, murió joven y es Luis, el papá, que se ocupará maravillosamente de sus hijas.


Teresita entró en el carmelo de Lisieux donde ya habían ingresado dos hermanas suyas. Más tarde, después de la muerte del papá, entraría también a este carmelo, su hermana Celina. 


Leonia entró a un monasterio de clarisas del que luego salió. Después hizo dos intentos de vida religiosa en la orden de la Visitación y tampoco fue bien. Sin embargo, en el fondo de su corazón ella sentía que Jesús la invitaba a seguirle como religiosa. Teresita le dirá que intercederá por su vocación y su perseverancia. Dos años después de la muerte de Teresita, Leonia entraba como religiosa de la Orden de la Visitación y allí vivió hasta el final de sus días. Leyó con entusiasmo “Historia de un alma”, de Teresita cuando ésta se publicó. Leonia encontró en textos de Teresita similitudes de fondo con la espiritualidad de San Francisco de Sales, fundador de la Orden de la Visitación. 


Leonia vivió en lo profundo de su ser la experiencia de la ternura y el amor de Dios que le permitió reconciliarse poco a poco con sus fragilidades. Sus escritos son de gran hondura, la hondura de los que viven en la humildad. 


“Jesús mío, mi confianza en Ti es tanto más grande cuanto me siento tan pequeña y la misma miseria.”1

 

“Sigo siendo y cada vez más un pobre tronco. Pido a Jesús que le prenda fuego y al Espíritu de Amor, activarlo”2.

Leonia, consciente de sus fragilidades, no se dejó llevar hacia una desvalorización de su persona ni tampoco por la desesperanza. Realista, ella asumió sus limitaciones, pero a la vez acogió con gratitud los dones que Dios le obsequió. Creo que ella vivió en plenitud estas palabras de Jesús: “Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios”. (Lc, 6, 20).



María de Jesús Chávez-Camacho Pedraza

Pineda de Mar (Barcelona)


1 Prier 15 jours Avec Léonie Martin Sœur de sainte Thérèse, Sœur Chantal-Marie Rondeau et Solène Mahé, Nouvelle Cité 2016, p. 72.

2Léonie Martin, Si pauvre et si riche, Dominique Menvielle, Paroles de vie, Le Livre Ouvert, 2019, Pentecôte 1917, p. 50.



Atisbo




Imagen acompañada de un escrito o pensamiento de Dolores Bigourdan (Canarias 1903 - Barcelona 1989) con el fin de ofrecer un espacio de reflexión.


En Clave de 'Ser' - Campo Ciudad

 


En Clave de Ser, un montaje radial, elaborado por el Equipo del Espacio Dolores Bigourdan, para ayudar a la meditación y la reflexión.


12 de julio de 2024

Pliego nº 186

Pastores buenos y libres

En la Biblia se usa mucho la imagen de pastor para hablar de Dios o de Jesús. Como persona europea que siempre ha vivido en ciudad, me doy cuenta de qué poco sé sobre las ovejas y su pastoreo. Por medio de un rápido surfing por Google, descubro que hay 85 millones de ovejas en Europa distribuidas por 830.000 granjas. La Comunidad Europea contribuyó con casi 2 millones de euros a SheepNet: una red de expertos para la mejora de la productividad y rentabilidad de las ganaderías ovinas. Conozco la alta significación bíblica del Pastor, pero a pesar de ello me pregunto si no tendríamos que buscar nuevos lenguajes para hablar hoy de Jesús y del trascendente.



En el Evangelio Juan (10, 11-18) se hace la diferencia entre el buen pastor y el mercenario o asalariado. Uno ama a su rebaño y al otro no le importan las ovejas, sólo le interesa su salario. Esto se puede observar hoy a todos los niveles: la gran diferencia entre personas que ponen amor en lo que hacen y las personas que sólo trabajan por dinero, sin poner amor en la tarea. Necesitamos con urgencia una sociedad de cuido, una sociedad que cuida a las personas, a las instituciones, al medio ambiente etc. Una sociedad que trabaje por amor y con amor.


Al final el texto añade algo muy importante: que lo hagamos libremente. Estamos en un momento que nos quieren obligar a muchas cosas bajo el pretexto de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible de la ONU. Habrá que discernir bien, si las medidas que quieren imponer son del registro del amor por el rebaño mundial o por intereses económicos de algunos poderosos. Deseo profundamente que seamos buenos cuidadores de nuestra casa común, “pastores buenos y libres”, como Jesús.


Pauline Lodder

Pineda de Mar


Juan 10, 11-18

11Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas; 12el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo las roba y las dispersa; 13y es que a un asalariado no le importan las ovejas. 14Yo soy el Buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, 15igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. 16Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo Pastor. 17Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. 18Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente.

 

Atisbo




Imagen acompañada de un escrito o pensamiento de Dolores Bigourdan (Canarias 1903 - Barcelona 1989) con el fin de ofrecer un espacio de reflexión.


En Clave de 'Ser' - ¿Usamos bien el tiempo?



En Clave de Ser, un montaje radial, elaborado por el Equipo del Espacio Dolores Bigourdan, para ayudar a la meditación y la reflexión.

12 de junio de 2024

Pliego nº 185


Acompañando y Visitando

En los ambientes que vivimos, estamos acostumbrados a movernos según nuestras necesidades o conveniencias. Vivimos unas situaciones por las que normalmente son los intereses económicos, de prestigio o conveniencia que pilotan nuestro quehacer cotidiano, y por tanto, también nuestra movilidad.

Cuando María se entera de que su prima Isabel está en avanzada gestación, olvidándose de sus conveniencias y hasta de su propio embarazo y seguridad, se pone en camino para acompañar a su prima en su situación (Lc 1, 9ss), asumiendo toda clase de riesgos. Pospone su instinto a las posibles necesidades de su parienta y “a toda prisa" atraviesa los montes para encontrarse con aquella que podía necesitar de ella.




Qué hermoso es contemplar la agilidad de María ante la probable necesidad de lsabel. Dejar sus ocupaciones diarias, José, hogar, amistades, trabajos y otros quehaceres para lanzarse a caminar hasta alcanzar el Objetivo.

Recuerdo a una buena amiga, Tante, que ya mayor, se trasladó a México para compartir una convivencia con un grupo de personas bastante más jóvenes que ella. Allí, la Providencia hizo que se ocupara y cuidara de un grupo de personas mayores necesitadas, que siempre recordaran, su presencia, compañía y cariño. Creo que es importante que procuremos acompañar a personas que puedan sentirse solas. Cuántas personas hay que altruistamente visitan a otras en su enfermedad o solitud. A veces pienso que cada persona, por nuestra manera de ser y de actuar, la calidad de la compañía que podamos prestar a otra, tiene unas características muy personales. Somos irrepetibles en nuestros modos de comunicarnos y de amar. Nadie puede actuar, en profundidad, igual que yo lo hago. Por ello, es importante que pueda desarrollar mi modo de amar con toda intensidad. No sabemos cuándo podemos dejar este mundo y por ello tener que dejar de comunicar nuestro amor a I@s demás, a "mi modo". Nadie podrá amar como yo lo hago. Esta exclusividad nos obliga a "no dejar para mañana lo que hoy pueda hacer''.

Luis López


Atisbo

 



Imagen acompañada de un escrito o pensamiento de Dolores Bigourdan (Canarias 1903 - Barcelona 1989) con el fin de ofrecer un espacio de reflexión.


En Clave de 'Ser' - Vivir el tiempo libre



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13 de mayo de 2024

Pliego nº 184

 

¿“Quien hallará la mujer fuerte"?

Tuve el privilegio de conocer a “Tante” en el último y fecundo tramo de su vida. Ella, Dolores González de Quesada nacida en las Palmas de Gran Canaria el 12 de junio de 1906, contrajo matrimonio con el científico y cónsul francés Jacques Bigourdan (1887-1954), quien estuvo haciendo unos estudios geométricos y de la fauna, en el Oeste Africano (Dakar, Casablanca…). Casi veinte años de diferencia de edad.

La conocí cuando ya era viuda; cuando se trasladó de Canarias, de su tierra natal a Barcelona. En aquel entonces, ella tendría casi unos sesenta años y se la veía fuerte, ágil, y con ideas muy claras y abiertas; con una gran capacidad de relación con las personas. Escuchadora y buena consejera.

Había vivido mucho tiempo, con su esposo en África. Allí se vivía con mucha intensidad: el clima intenso i las posibles enfermedades tropicales acechaban diariamente. 

 


 

Él, Jacques Bigourdan, naturalista francés, de una familia tradicionalmente universitaria, investigadora, fue Agente Consular de Francia en Canarias, donde se conocieron. Ella, al contraer matrimonio, además de aprender el francés, aprendió, atendiéndolo, el cuido y atención de una persona mayor que ella.

El largo tiempo que vivió en Dakar no le fue extraño; más bien supo adaptarse al lugar, a pesar de las fiebres palúdicas que padeció.

El arduo trabajo, lo compartía con momentos de serenidad y paz. Tanto era así que, nos contaba, que una de las veces, que estaba sosegada haciendo unas labores, notó i vio un animalito que se le subía por la falda y que llevaba algo en la boca. Se lo dejaba sobre su falda y bajaba; y volvía con otro ser minúsculo; presentándole de esta manera toda su amplia camada. Ella les hizo una leve caricia i el animalito -aquella ratita- se fue marchando con su descendencia.

Ella nos mostró diversas fotografías de la granja que, con su esposo, construyeron también con sus brazos, a las afueras de Casablanca. Una reserva de animales salvajes para su estudio y cuidado. Y en la misma ciudad organizaban diversas actividades para españoles exiliados enfermos en el Hospital: distribuyendo libros, creando conversaciones y tertulias, también con su marido. E incluso organizando un taller de costura en su casa, con un grupo de mujeres.

Pues, sí, tuve el honor de conocer en mi juventud a esta gran mujer ya mayor. Y por extensión puedo decir: “tuvimos” este privilegio, pues muchos nos beneficiamos. Resuena a la señora que se refiere en la Biblia (¿“Quien hallará la mujer fuerte?” Proverbios 31:10).

Ella es la que, en esta etapa de su vida, vivida en plenitud, la conocimos un grupo de personas y la recibimos en casa nuestra, un grupo de jóvenes, de unos veintipico de años, guiados por el sacerdote Alfredo Rubio.

Fiel reflejo de esta realidad ella, a la vez, acogió y acompañó al aquel entonces incipiente grupo de jóvenes mujeres que componían el Grupo Claraeulalias, fundado por el mismo sacerdote.

Posteriormente, a pesar de su edad avanzada ella se trasladó a México donde también desarrolló una acción en favor de muchas mujeres que vivían solas y necesitaban ayuda.

Damos gracias a Dios, al Cielo, a la tierra, a la historia, a la vida, … por haber conocido a esta gran mujer. Ella está muy presente en nuestra vida.

José Luis Socias
Barcelona


Atisbo

 


Imagen acompañada de un escrito o pensamiento de Dolores Bigourdan (Canarias 1903 - Barcelona 1989) con el fin de ofrecer un espacio de reflexión.

 

En Clave de ‘Ser’ - La Familia

 

 

En Clave de Ser, un montaje radial, elaborado por el Equipo del Espacio Dolores Bigourdan, para ayudar a la meditación y la reflexión.